Sembrando césped

Sembrando césped

Sembrando el césped

La siembra es la operación de cultivo que permite obtener un área cultivable u ornamental específica a corto o mediano plazo. Con la siembra es posible germinar plantas de cualquier tipo, pero también excelentes céspedes. La siembra del césped es una práctica que debe realizarse con cuidado y siguiendo todas las técnicas de preparación del suelo que permitirán una germinación sana y rápida de las semillas. El resultado estético del césped dependerá principalmente de la siembra, cómo se realizó, el tipo de preparación del suelo y la mezcla de semillas elegida.


Preparación

Antes de sembrar el césped, se debe preparar el suelo. Este último constituirá, de hecho, "el semillero", es decir, la superficie que debe albergar las mezclas de las semillas seleccionadas. La tierra debe prepararse con mucha anticipación a la siembra y si se hace en otoño, el semillero debe estar preparado al menos en agosto, mientras que si se hace en primavera, la tierra debe trabajarse en febrero. La primera etapa de preparación se refiere a la excavación, un movimiento del suelo a realizar con una pala o azadón que permite excavar el suelo a una profundidad de unos veinte centímetros donde, poco antes de la siembra, se añadirá un abono a base de fósforo. , elemento nutriente que favorece la germinación de mezclas. Posteriormente se procederá a la molienda, o al triturado de los terrones del suelo, que se realizará con una motoazada. Los terrones se reducen a pequeños escombros para aumentar la suavidad del suelo. Otra operación posterior a la molienda es la eliminación de escombros y malezas, que se pueden erradicar a mano o mediante el uso de herbicidas. Favorece la eliminación de restos y partes de plantas, rastrillando, lo que deja huecos en el suelo donde se insertarán las semillas.


Fertilización

Después de rastrillar el suelo, puede proceder con la fertilización. Los fertilizantes utilizados determinarán la velocidad de crecimiento de las semillas, el color del césped y la uniformidad del césped. Al inicio de la siembra se utilizan fertilizantes a base de fósforo, o mejor dicho, con un título consistente en un porcentaje de fósforo superior al nitrógeno y al potasio. De hecho, el fósforo es el elemento nutricional que favorece la germinación inicial de las semillas. Se pueden utilizar fertilizantes químicos específicos o productos orgánicos para sembrar el césped. Para ser eficaces son, sobre todo, estiércol maduro, en particular aquel con al menos un año de secado, turba oscura y suelo compuesto por la misma sustancia.


Laminación

El laminado del suelo es una operación que se realiza tanto antes como después de la siembra. Generalmente, sigue la fase de fertilización previa a la siembra, con el fin de compactar el suelo y evitar "fugas" que pueden provocar el derrame y dispersión de las semillas. La compactación del suelo también sirve para reducir la excesiva blandura provocada por la molienda. Los suelos demasiado blandos, además de hacer que las semillas se dispersen fácilmente, también provocan una acumulación excesiva de humedad, otra condición que podría hacer que las semillas se pudran, provocando el fracaso de toda la operación de siembra del césped. Para el rodado del suelo se utiliza el rodillo, una máquina que puede pesar hasta 100 kilos. Es una herramienta que consta de una rueda cilíndrica y un mango. Alternativamente, especialmente para grandes superficies, también hay rodillos motorizados. El rodillo compacta el suelo para que las semillas no se derramen y no se dispersen. El laminado también se realiza después de la siembra, para evitar una posible flotación de las semillas provocada por un riego excesivo.


Siembra de césped: siembra

La siembra del césped se realiza entre primavera y otoño. Los meses ideales para la operación son marzo y septiembre, períodos en los que el clima es particularmente suave y se caracteriza por un grado de humedad que favorece la germinación de las semillas. Las mezclas se esparcen a mano o mediante una máquina esparcidora de semillas, similar a las que esparcen fertilizantes. Para llevar a cabo un esparcimiento dirigido, es mejor elegir días no demasiado ventosos y mezclar las semillas con una cantidad doble de arena seca. Los movimientos para distribuir las mezclas a mano deben realizarse pasando dos veces por la misma zona a sembrar y en sentido contrario. El uso de una máquina esparcir semillas Se recomienda en caso de gran superficie a sembrar y en caso de dificultad en la distribución manual, lo que requiere técnicas de movimiento que solo pueden ser realizadas por jardineros expertos. La cantidad de semillas a esparcir es de unos 3 kilos por cada cien metros cuadrados. Una vez finalizada la siembra, se vuelve a rastrillar, con el fin de transportar las semillas a una profundidad de al menos dos centímetros y evitar que sean picoteadas por los pájaros. Después de la siembra, se realiza otra operación de laminado, que elimina más depresiones y recompacta el suelo movido por el rastrillo. Una vez finalizadas todas las operaciones necesarias para la correcta siembra del césped, se procede al riego, que debe realizarse en chorros ligeros, para evitar la acumulación de humedad, la formación de charcos y la consiguiente flotación de las semillas. Cuando la hierba haya alcanzado una altura de diez centímetros, puede proceder con el primer corte.



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